LA VIDA EXAGERADA. Mi miseria era falsa. mi miseria me la había inventado yo.

SIN DIOS

http://lavidaexagerada.blogspot.es/img/dios?.jpg 

A nuestra edad casi todos hemos vivido la muerte más o menos cerca. Para los sensibles y entiéndase los reflexivos, la muerte no es solamente un drama.

La desaparición de un ser querido simplifica nuestras vidas pues durante el tiempo en que somos conscientes de lo sucedido nos descorazonamos y huímos. Y cuando el día a día nos devuelve al letargo, el sinsentido se vuelve amable, planeamos que hacer mañana y vivimos.

 

Para aquellos que no creemos en Dios las cosas son crudas, pero cuando uno se encuentra un suceso como la dramática muerte de un niño apenas haber sido arrancado del vientre moribundo de su madre, tal vez debamos creer. Creer que tanto dolor y tanta maldad sólo pueden nacer de los designios de algo superior que en el fondo sólo puede parecerse a lo peor de nosotros mismos.

 

No sé. Vivimos terribles dramas cotidiamos más o menos lejanos pero esto ha sido demasiado. Y tal vez despertar de nuestro letargo sólo sea posible a través de la locura. El único estado razonable para esa familia.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: